lunes, 2 de enero de 2017

Feliz año

por: Víctor Hugo Torres Egas
@torresegas 


Coincide que con la llegada del 2017 el Cantón arriba a sus cincuenta años de vida. Desde la perspectiva histórica, no se trataría simplemente de la llegada de un año nuevo, sino que se marcaría el inicio de una  etapa distinta para el Cantón.

El proceso comenzó con gente trabajando para convertir la montaña en fincas productivas, lo que demandaba determinadas capacidades instaladas en la gente. Como  consecuencia de la concentración humana se produjo la conformación de ciudades y centros poblados y su correspondiente red de carreteras y servicios.  Las necesidades se fueron resolviendo con entusiasmo más que con formación profesional.

Transcurridos cincuenta años, la realidad ha cambiado radicalmente no solo en lo local sino en el mundo entero. Ahora existen nuevos problemas que resolver, que requieren de nuevos conocimientos y nuevas herramientas que solo pueden ser manejadas por una nueva generación. El último censo de población nos dice que desde el 2010 la mayor parte de la población de Santo Domingo es nacida aquí, lo que cambia la realidad inicial. Si a eso añadimos que un 40% de la población es joven estamos ante una realidad que nos debe hacer abrigar esperanzas. La nueva etapa del Cantón debe ser manejada con nuevos paradigmas, con visiones distintas, acordes con la nueva realidad. Allí radica la responsabilidad de las universidades  e instituciones del Cantón; de su seno deben surgir nuevas ideas y si es posible nuevos liderazgos que sean capaces de aprovechar las potencialidades de la región, en beneficio del Ecuador entero.


Entonces, el año que inicia debería marcar el cambio de rumbo, pero no esperemos que nos venga por generación espontánea; debemos trabajarlo y gestionarlo en conjunto, tanto autoridades como sociedad en general, pensando en que el desarrollo es tarea de todos. Bien vale entonces decir feliz año.

Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 2 de enero de 2017

lunes, 19 de diciembre de 2016

La peatonal Tres de julio

por: Víctor Hugo Torres Egas

Coincidía con el inicio de la gestión de Kleber Paz y Miño, primer Alcalde del Cantón,  el hecho de que la CNI  entregaba el Plan Regulador que había sido contratado en la administración de Ciro Andrade. El Plan en referencia proponía varios proyectos, entre ellos uno que  planteaba  construir el Palacio Municipal en los terrenos del antiguo cementerio. Para unir el edificio Municipal con el Parque central, se recomendaba una avenida peatonal.

Apenas iniciada su gestión, el flamante Alcalde acometió en la compra de maquinaria, y para mostrar su iniciativa en obras escogió una parte de la propuesta del Plan: la construcción de la peatonal.   
Como es de suponer, los frentistas de la vía se opusieron a la idea, por considerar que se afectaría la dinámica del comercio. Un buen día la maquinaria municipal se hizo presente para empezar los trabajos, pero la gente armada de palos y piedras, expresó su rechazo e impidió las  labores; en esos momentos de tensión, el propio Alcalde asume la conducción del tractor. La gente no quiso ir más allá y se limitó a mirar el inicio de los trabajos que cambiarían la denominada vía a Chone por la actual Tres de Julio.

Al poco tiempo de haberse concluido, el propio Alcalde empezó a autorizar la presencia paulatina de comerciantes. Hubo un momento en el que consideró dar marcha atrás, pero ya era tarde, el proceso se escapó de sus manos, con lo que se consolidó el sector que más ha marcado el carácter de la ciudad. A Santo Domingo se lo conoce en el concierto nacional por su desorden y mucho de esa imagen está relacionada con la peatonal. 

Al cabo de 36 años de su inauguración, sería conveniente evaluar la acción del primer Alcalde. ¿Valió la pena su iniciativa?  


Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 19.12.2016


Reportajes sobre este tema en:

Peatonal 3 de julio volver a sus orígenes  Diario La Hora 2006. 
La peatonal 3 de Julio es un ícono de Santo Domingo. El Diario 2013.

lunes, 12 de diciembre de 2016

El Obando y Pacheco

por: Víctor Hugo Torres Egas
@torresegas 


Para 1963 el pequeño poblado de Santo Domingo ocupaba las tierras limitadas al norte por el  Pupusa y al sur por el Pove. Por el este, terminaba en el Banco de Fomento y por el oeste, en el cementerio, cerca de la "Y" del colorado. A unos pasos estaba el Flu Flu.  Todo a su alrededor eran fincas cultivadas. La gran cantidad de población llegada de manera abrupta, tenía dificultad para encontrar albergue. En ese año, un grupo de gente se organizó para enfrentar el problema;  fijaron una hora de la noche en la que armados de palos y machetes, decidieron cruzar el Pupusá en busca de un sitio para construir sus viviendas.  
Sabedores de la noticia, los comerciantes que hacían sus actividades en la calle Ibarra y 29 de Mayo decidieron hacer coincidir esa misma noche para tomarse las tierras del campo deportivo, de manera que un buen día, Santo Domingo amaneció con la novedad que nació la Cooperativa Padres de Familia Pobres y que la cancha era el mercado Unión y Progreso.

Don Efraín Pacheco y Don Carlos Obando eran aficionados al deporte, Don Efraín inclusive era dirigente de algún club y de la Liga Parroquial, por lo que no dudaron en acudir a salvar el estadio. Ofrecieron un espacio para que los comerciantes hagan allí su mercado. Los comerciantes argumentan lejanía, falta de acceso y sugieren mejor una “Permuta”. El estadio se hará al otro lado del Pove, y el mercado ocupará la cancha.   Así comenzó la primera regeneración urbana, impuesta por el ritmo del crecimiento de la ciudad. Posteriormente se reubicó el cementerio para dar paso a la terminal interparroquial.

La ciudad sigue creciendo y se siente la necesidad de nuevos cambios, que habrá que pesarlos detenidamente, ahora basados en la planificación.

Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 12.12.2016

martes, 6 de diciembre de 2016

El aeropuerto local

por: Víctor Hugo Torres Egas

El Municipio local ha gestionado el traspaso de los terrenos del aeropuerto a su favor y ha anunciado la construcción de un complejo comercial y de transporte en ese sitio, lo que ha originado la reacción de un sector de la ciudadanía que defiende la permanencia del aeropuerto y plantea la inconveniencia del proyecto municipal. Conviene establecer que se trata de dos cosas diferentes que es bueno separarlas para un análisis cabal.

El aeropuerto como tal tiene casi la misma edad de la ciudad y nunca logró un nivel adecuado de servicio, debido a múltiples factores. Enamorados de la actividad como el Coronel Checa comprobaron personalmente que no era una actividad viable comercialmente. En cuanto a organización física de la ciudad, sin embargo, es un elemento que condiciona  la integración de los barrios aledaños.

Otras ciudades del Ecuador han convertido en parques a sus antiguos aeropuertos, por la misma razón de no ser un equipamiento que se justifique por su frecuencia de uso. Desde  hace unos seis años se escuchan voces que plantean que nuestro aeropuerto debe convertirse en parque urbano, pero hoy el Municipio argumenta la necesidad de descentralizar la ciudad, para lo que propone un  equipamiento  urbano en ese sector.

Quizá no sea agradable reconocer que el aeropuerto no justifica su necesidad de permanecer en ese sitio con expectativas de un desarrollo de la aviación comercial, pero es una verdad inobjetable. La actividad deportiva y logística  bien podría darse en otro sitio para lo cual se deberá armar un proyecto desde el  Municipio, complementando con otros deportes de riesgo, que tienen muchos seguidores en el Cantón.

¿Que uso dar a ese terreno? Hay la propuesta de un parque urbano, pero también la de un proyecto comercial. Al Municipio le corresponde  justificar su propuesta.

Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 5.12.2016



Video del aterrizaje en el aeropuerto de Santo Domingo, Créditos: Exicks poolx, Youtube 2013. 

lunes, 28 de noviembre de 2016

Cualificar la política

por: Víctor Hugo Torres Egas
Con motivo del retorno a la democracia se promulgó la Ley de Partidos políticos. Las organizaciones de izquierda promovieron el voto de los analfabetos,  se eliminó la representación funcional y se instauró la obligatoriedad de que la participación política debe realizarse exclusivamente a través de los partidos políticos, para cuyo funcionamiento se destinó recursos del Estado, en el afán de que la participación no se reduzca a grupos económicos hegemónicos. Transcurridos cerca de cuarenta años, valdría evaluar si efectivamente se logró democratizar el ejercicio de la política.


Si analizamos las listas de candidatos, encontramos que no son pocos los partidos que han optado por gente que tiene popularidad, lo que habla a las claras de que su grupo no tuvo la capacidad de generar cuadros, ni que el tema de la ideología sea importante a la hora de colocarlo en su representación. Se privilegia el objetivo de ganar a cualquier costo, sin importar si el candidato estará en condiciones de ejercer el cargo con solvencia y autonomía, lo que evidencia que hay grupos que se reservan la capacidad de decidir y para eso utilizan a otros que solo servirán de comodines.

Mientras tanto, la ciudadanía se limita a contemplar los toros desde lejos, sin poder evitar que el ejercicio del poder sea patrimonio del grupo ganador de una elección. La ley de Participación ciudadana genera una serie de mecanismos para que la sociedad participe en diferentes instancias, pero es evidente que  es una instancia en proceso, que requerirá de años para que deje su rol de permanente demanda y asuma un rol más propositivo. Eso solo será posible cuando las necesidades básicas hayan sido resueltas para la gran mayoría. Por lo pronto, lo que nos queda es pedir más seriedad a las organizaciones políticas.

Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 28.11.2016

lunes, 21 de noviembre de 2016

Inquietudes sobre el Peaje

por: Víctor Hugo Torres Egas

La carretera Aloag-Santo Domingo forma parte de la red vial que debe estar a cargo del Estado central, por lo que desde su inauguración en 1963 hasta  fines de los años 90 estuvo a cargo del MOP. Eran años de vacas flacas por lo que su mantenimiento era precario, al punto que vimos con agrado la decisión del Consejo Provincial de Pichincha de asumir el compromiso de mantenerla operativa e inclusive ampliarla. Su financiamiento se aseguraba con la implementación de sendos peajes; con el paso del tiempo se vio que la medida empezó a dar resultado, ya no había los baches que caracterizaban a esta carretera, apareció señalización y muchas partes fueron ampliadas a cuatro carriles, lo que constituyó un alivio para los miles de usuarios que veían disminuir los riesgos.



Justo cuando ese problema estaba solventado, Santo Domingo obtiene su provincialización. Quizá entonces lo que convenía era pedir adherirse a ese  contrato a fin de dejar constancia que se mantenía la obligación de trabajar en los 98 kilómetros, 28 de los cuales estaban dentro de la naciente provincia, y asunto terminado, pero el GAD Provincial prefirió marcar distancias y muy altivo y soberano pidió que retiren el peaje y solicitó la competencia al Gobierno central.

Esa es una cuestión que debería ser explicada por nuestro Prefecto. Luego de haber contribuido por muchos años para que el contrato se cumpla, hoy se anuncia que empezamos desde cero. Vamos a hacer los estudios y vamos a concesionar esa vía a una empresa constructora que se financiará con un nuevo peaje. Alguien salió ganando con esta jugada, faltando por establecer si es Pichincha o es la empresa contratista; lo único seguro es que salió perdiendo Santo Domingo, porque los costos serán mayores y deberemos esperar las calendas griegas.


Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 21.11.2016

lunes, 14 de noviembre de 2016

Las redes sociales

por: Víctor Hugo Torres Egas
El afán de comunicarnos es inherente a la humanidad; en el proceso hay hitos que han potenciado esa capacidad. La imprenta, la telefonía, la radio, la televisión y ahora la internet han ido progresivamente rompiendo barreras de manera vertiginosa, al punto que hoy es posible estar conectados con el mundo sin mayor problema.

Quedó atrás la época en que eran pocos los que podían acceder a una información. Ahora, con el solo hecho de contar con un celular, hasta es posible convertirse en reportero desde cualquier sitio, en tiempo real, o ser el protagonista de la noticia con el uso de las redes sociales, verdaderas herramientas de la comunicación. Como toda herramienta, el provecho que se puede sacar de ella depende de quien la utilice. Es tal la cantidad de información disponible, que se necesitará criterio para diferenciar las cosas positivas en medio de la  publicidad verdadera o falsa,  de noticias tendenciosas, de banalidades o de intereses protervos.

Pero siempre queda la posibilidad de un uso racional. Ahora es posible encontrar aliados, en el rincón más impensado del planeta. Proliferan los grupos temáticos sobre  diversas ramas  y es posible recibir aportes de gente que posiblemente no conocerás en tu vida.




Nuestra joven región ha logrado un interesante desarrollo de su economía con el aporte del sector público y privado, aunque es evidente que en la parte social hay muchas deficiencias. Creo que hay una tarea pendiente en la naciente clase media, intelectual y académica, en regresar a ver a nuestro territorio como motivo de estudio. Le haría bien a nuestra sociedad el que se aproveche de estos medios modernos para integrar un tanque de pensamiento local que ayude en el diagnóstico y propuesta de soluciones a nuestra problemática. 




Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 14.11.2016