Mostrando las entradas con la etiqueta planificación. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta planificación. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de septiembre de 2017

El llamado del Bombolí II

El Cristo del Bombolí

Situación actual

Desde hace poco es de conocimiento público que en la cima del monte Bombolí se construiría un monumento de 50 metros de altura. 3 principales inversionistas con el respaldo del Obispo y el aval del Alcalde de la ciudad de Santo Domingo han puesto en marcha tal proyecto. Al momento se colocó la primera piedra y se empezo con la construcción.

En el transfondo el Bombolí.
Fuente: Diario La Hora Enero 2016

El proyecto se presenta a la ciudadanía como un proyecto que fomentaría la actividad turística a la ciudad y que con los fondos que se reciban por concepto de pago de entrada al mirador ubicado en el monumento, la Curia, es decir la Iglesia Católica, pueda financiar sus proyectos sociales.

Objeciones al proyecto, nuestro reclamo

Sobre lo económico 

Se conoce de los inversionistas que al momento se cuenta con el financiamiento del 18,75% de un total de 2,4 Millones de dólares. El resto se financiaría con varios aportes tanto del sector privado como mediante actividades sociales de recolección de dinero como rifas, etc. De lo que se conoce, tanto los fondos ofrecidos como los que faltan de recolectar carecen de una organización legal que los administre.

Si falta financiar el 81,25% del presupuesto, se presenta como una obra cuyo plazo de culminación queda abierta, bien podría acabar de construirse en dos como en 50 años, si se observa que el modelo de financiamiento es el mismo usado para la Catedral de Santo Domingo, que aún esta sin terminar de construir. Nos preguntamos: ¿Quién es o sería el responsable de conseguir esos fondos? ¿Hay un proyecto económico de financiamiento del proyecto?¿a quién reclamaremos que la existencia de una obra de 50 metros de alto sin terminar de construir? 

Aspectos técnicos 

Un proyecto de esta magnitud requiere de ciertos aspectos técnicos a considerar, puesto que se trata de algo equivalente a un edificio de 26 pisos, según los propios inversionistas. Al respecto es necesario conocer:
1 ¿Hay estudios de suelo que indiquen que es posible llevar a cabo este proyecto?
2 ¿De qué material será el monumento? ¿Hay un boceto del monumento?
3 ¿Hay un proyecto de ingeniería de resistencia de la construcción?
4 ¿Tienen permiso de construcción municipal? ¿la dirección de planificación municipal aprobó los planos, conoce del proyecto?
5 ¿existe un estudio de impacto ambiental para esta construcción? ¿Cuáles son los efectos negativos y las medidas de remediación propuestos? ¿Cuánto afecta esta obra a la fuente de agua presente en el Bombolí? ¿Tiene el MAE conocimiento de esto?
6 ¿Hubo algún pronunciamiento por parte del concejo municipal?


Sobre lo estético 

Un monumento representa a la vez que una imagen puntual, representa al momento en que este fue realizado. ¿Qué imagen, tipo de material sería el que representa la actualidad santodomingueña y que se piensa dejar como recuerdo de nuestros días a las futuras generaciones?  Por eso saltan como canguil muchas preguntas, de las que se escogieron las siguientes:
1 ¿Quién lo hará? ¿un artista, un ingeniero, un artesano?
2 ¿En dónde se hará, en Santo Domingo, en San Antonio de Ibarra, en el país, en el extranjero?
3 ¿y sobre la base de qué parámetros se decidieron las características de tal monumento?

Sobre asuntos legales

El incumplimiento de los requerimientos técnicos vuelve a este proyecto ilegal, igual de ilegal que una invasión a un área verde municipal y debe ser sancionada de igual manera, porque en un país de derecho, la ley esta sobre los inversionistas.

Nuestro pedido

A las autoridades, que nos respondan con documentos y en forma urgente si es que nuestras observaciones técnicas se cumplen o no. Y en el caso de no cumplir con normas técnicas y legales, tomar en defensa de la ciudad las medidas correspondientes. 
A la ciudadanía, se pide gentilmente entender que estas objeciones o reclamos se hacen sobre la base del respeto a las creencias religiosas. Se deja muy en claro que eEsto no se trata de algo contra la iglesia católica o de “catolicismo fobia”, se trata de una discusión sobre el desarrollo urbano y el uso de suelo de un hito de la ciudad y su impacto sobre el paisaje urbano. Los ciudadanos deben regresar a ver al Bombolí porque posiblemente nunca más será como es, o como que pudo ser, un parque arbolado, un verdadero pulmón de la urbano. Preguntémonos si queremos tener una especie de Virgen del Panecillo en el Bombolí, pero más grande.  ¿Por cierto a quién le dará la espalda el cristo de 50 metros?

Nuestra exigencia

A los iniciadores de este proyecto. Que lo dejen, que paren, que vuelvan a pensar la propuesta, que no solo porque suena como una bonita ocurrencia, está bien. Su proyecto tiene muchas deficiencias e incoherencias que como se empezó a hacer, seguiremos demostrando poco a poco.
Sin técnica, sin plan de financiamiento serio, sin responsables directos, sin pensar en la ciudad mas allá de una iniciativa privada, sin pensar que están tratando del espacio público, del paisaje urbano futuro de esta ciudad está interesante iniciativa deja de ser positiva para la comunidad. Pensar una propuesta de impacto urbano es más profundo que el plantearse construir en su finca una urbanización cerrada. Las ciudades del futuro requieren entre otros de pulmones verdes antes que elefantes blancos. Nosotros queremos que nuestra ciudad siga teniendo el atardecer hermoso, luminoso y disfrutarlo así como diosito nos lo dió, libre y verde.

Finalmente es necesario mencionar que las aquí expuestas son solo algunas importantes inquietudes recogidas de discusiones realizadas en charlas, mediante intercambio de correos electrónicos y de chats en redes sociales como Facebook y Whatssapp, dichas ideas fueron organizadas y dieron forma a este texto. Esperamos que en marco del respeto a la libertad de expresión y la democracia, este pensamiento sea recibido con madurez y compromiso para la sociedad, que requiere de respuestas a lo aquí planteado. 

Con la esperanza de encontrar respuestas nos suscribimos, 

Muy atentamente, 


Santodomingueños de a pie, de en bice, de en bus, en camineta y otros más enojados con esta situación

lunes, 17 de abril de 2017

Exposición de Ideas


Alrededor de 1950, Quito contrata su primer Plan Regulador. Jones Odriozola, arquitecto Uruguayo que estuvo al frente del trabajo, realizó propuestas como las de reubicar a la Universidad Central que en ese entonces funcionaba en el centro de la ciudad; el estadio del arbolito dio paso al Atahualpa; se trazó las Naciones Unidas, con un ancho que en ese entonces parecía un despropósito; se propuso la creación del parque la Carolina, entre tantas cosas que hoy son una realidad para la Capital. A muchos les parecía que las ideas del Consultor rayaban en utopías, pero en la actualidad nadie duda de lo acertado de las recomendaciones. Sin duda un Plan audaz, valiente, desafiante, visionario, que le hizo mucho bien a la ciudad.
De cara al futuro inmediato, Santo Domingo requiere un Plan que tenga la audacia que requiere el ordenamiento de la ciudad para enfrentar de manera adecuada su rol de centro de abastecimiento de la región. El Plan de Quito no se  detuvo a pensar en su costo, sino en su trascendencia. ”El hombre es Dios cuando sueña, pero esclavo cuando cuenta” parecería el criterio con el que Odriozola enfrentó su trabajo.

Qué tal si entre todos ayudamos a enriquecer nuestro PDOT? El CREDES está convocando a que la ciudadanía en general dedique unos minutos a formular una idea que apunte a mejorar la ciudad. Puede referirse a cosas muy puntuales como utilizar un espacio actualmente vacío o llegar a una propuesta completa de reordenamiento urbano. No dejemos que ese campo sea potestad exclusiva de los arquitectos, juguemos a que somos el Odriozola que Santo Domingo necesita. Los trabajos serán expuestos al público con motivo de un Simposio en el que evaluemos nuestro Plan de ordenamiento. Bien vale un pequeño esfuerzo. Se anima, amigo lector?

lunes, 23 de enero de 2017

Buen síntoma

por: Víctor Hugo Torres Egas

En la semana pasada se sucedieron dos hechos que nos indican que el pueblo y la democracia gozan de buena salud en nuestro Cantón. El jueves se dio una Asamblea para analizar los peajes y el viernes una marcha para protestar por acciones del Municipio local, sucesos independientes el uno del otro, pero que indican que Santo Domingo está vivo, que sabe expresar sus preocupaciones y que se puede ejercer el derecho de pensar diferente sin necesidad de ser irrespetado.

Marcha del viernes se realizó a pesar del mal tiempo. 
Fotografía de Diario La Hora edición 21.01.2017.
El jueves tuvo una destacada actuación la Cámara de Comercio, que condujo un tema álgido con  suficiente altura de  tal manera que sirvió para que se ventilen abiertamente inquietudes de la ciudadanía sin permitir que nadie lo opaque con proselitismos. Felicitaciones para Miguel Mena que se esmeró en la organización y la metodología. 
En horas de la tarde del viernes, varios ciudadanos se dieron cita frente al edificio Municipal, para expresar a viva voz su inconformidad unos con el cierre del Aeropuerto, otros para que se respete un proyecto de reubicación que lo consideran adecuado y otros porque el trámite de reubicación de los sitios de tolerancia no está siendo expedito. Los manifestantes fueron escuchados y se dialogó en busca de soluciones.

Es interesante comprobar que quedaron lejos los tiempos en que una manifestación era mediatizada por una contramarcha armada desde la Alcaldía. Qué bueno comprobar que hemos salido de los tiempos en que las autoridades vivían secuestradas por las organizaciones de comerciantes, al punto que en tiempo de campaña debían firmar un compromiso de no toparlos; que bueno saber que se superaron las épocas en que la ocupación de las calles, plazas y áreas verdes  se negociaban con las autoridades, como era en Alcaldías anteriores.  Ahora resta que se debatan las posibles soluciones entre todos los sectores.

Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 23 de enero de 2017

lunes, 19 de diciembre de 2016

La peatonal Tres de julio

por: Víctor Hugo Torres Egas

Coincidía con el inicio de la gestión de Kleber Paz y Miño, primer Alcalde del Cantón,  el hecho de que la CNI  entregaba el Plan Regulador que había sido contratado en la administración de Ciro Andrade. El Plan en referencia proponía varios proyectos, entre ellos uno que  planteaba  construir el Palacio Municipal en los terrenos del antiguo cementerio. Para unir el edificio Municipal con el Parque central, se recomendaba una avenida peatonal.

Apenas iniciada su gestión, el flamante Alcalde acometió en la compra de maquinaria, y para mostrar su iniciativa en obras escogió una parte de la propuesta del Plan: la construcción de la peatonal.   
Como es de suponer, los frentistas de la vía se opusieron a la idea, por considerar que se afectaría la dinámica del comercio. Un buen día la maquinaria municipal se hizo presente para empezar los trabajos, pero la gente armada de palos y piedras, expresó su rechazo e impidió las  labores; en esos momentos de tensión, el propio Alcalde asume la conducción del tractor. La gente no quiso ir más allá y se limitó a mirar el inicio de los trabajos que cambiarían la denominada vía a Chone por la actual Tres de Julio.

Al poco tiempo de haberse concluido, el propio Alcalde empezó a autorizar la presencia paulatina de comerciantes. Hubo un momento en el que consideró dar marcha atrás, pero ya era tarde, el proceso se escapó de sus manos, con lo que se consolidó el sector que más ha marcado el carácter de la ciudad. A Santo Domingo se lo conoce en el concierto nacional por su desorden y mucho de esa imagen está relacionada con la peatonal. 

Al cabo de 36 años de su inauguración, sería conveniente evaluar la acción del primer Alcalde. ¿Valió la pena su iniciativa?  


Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 19.12.2016


Reportajes sobre este tema en:

Peatonal 3 de julio volver a sus orígenes  Diario La Hora 2006. 
La peatonal 3 de Julio es un ícono de Santo Domingo. El Diario 2013.

lunes, 12 de diciembre de 2016

El Obando y Pacheco

por: Víctor Hugo Torres Egas
@torresegas 


Para 1963 el pequeño poblado de Santo Domingo ocupaba las tierras limitadas al norte por el  Pupusa y al sur por el Pove. Por el este, terminaba en el Banco de Fomento y por el oeste, en el cementerio, cerca de la "Y" del colorado. A unos pasos estaba el Flu Flu.  Todo a su alrededor eran fincas cultivadas. La gran cantidad de población llegada de manera abrupta, tenía dificultad para encontrar albergue. En ese año, un grupo de gente se organizó para enfrentar el problema;  fijaron una hora de la noche en la que armados de palos y machetes, decidieron cruzar el Pupusá en busca de un sitio para construir sus viviendas.  
Sabedores de la noticia, los comerciantes que hacían sus actividades en la calle Ibarra y 29 de Mayo decidieron hacer coincidir esa misma noche para tomarse las tierras del campo deportivo, de manera que un buen día, Santo Domingo amaneció con la novedad que nació la Cooperativa Padres de Familia Pobres y que la cancha era el mercado Unión y Progreso.

Don Efraín Pacheco y Don Carlos Obando eran aficionados al deporte, Don Efraín inclusive era dirigente de algún club y de la Liga Parroquial, por lo que no dudaron en acudir a salvar el estadio. Ofrecieron un espacio para que los comerciantes hagan allí su mercado. Los comerciantes argumentan lejanía, falta de acceso y sugieren mejor una “Permuta”. El estadio se hará al otro lado del Pove, y el mercado ocupará la cancha.   Así comenzó la primera regeneración urbana, impuesta por el ritmo del crecimiento de la ciudad. Posteriormente se reubicó el cementerio para dar paso a la terminal interparroquial.

La ciudad sigue creciendo y se siente la necesidad de nuevos cambios, que habrá que pesarlos detenidamente, ahora basados en la planificación.

Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 12.12.2016

martes, 6 de diciembre de 2016

El aeropuerto local

por: Víctor Hugo Torres Egas

El Municipio local ha gestionado el traspaso de los terrenos del aeropuerto a su favor y ha anunciado la construcción de un complejo comercial y de transporte en ese sitio, lo que ha originado la reacción de un sector de la ciudadanía que defiende la permanencia del aeropuerto y plantea la inconveniencia del proyecto municipal. Conviene establecer que se trata de dos cosas diferentes que es bueno separarlas para un análisis cabal.

El aeropuerto como tal tiene casi la misma edad de la ciudad y nunca logró un nivel adecuado de servicio, debido a múltiples factores. Enamorados de la actividad como el Coronel Checa comprobaron personalmente que no era una actividad viable comercialmente. En cuanto a organización física de la ciudad, sin embargo, es un elemento que condiciona  la integración de los barrios aledaños.

Otras ciudades del Ecuador han convertido en parques a sus antiguos aeropuertos, por la misma razón de no ser un equipamiento que se justifique por su frecuencia de uso. Desde  hace unos seis años se escuchan voces que plantean que nuestro aeropuerto debe convertirse en parque urbano, pero hoy el Municipio argumenta la necesidad de descentralizar la ciudad, para lo que propone un  equipamiento  urbano en ese sector.

Quizá no sea agradable reconocer que el aeropuerto no justifica su necesidad de permanecer en ese sitio con expectativas de un desarrollo de la aviación comercial, pero es una verdad inobjetable. La actividad deportiva y logística  bien podría darse en otro sitio para lo cual se deberá armar un proyecto desde el  Municipio, complementando con otros deportes de riesgo, que tienen muchos seguidores en el Cantón.

¿Que uso dar a ese terreno? Hay la propuesta de un parque urbano, pero también la de un proyecto comercial. Al Municipio le corresponde  justificar su propuesta.

Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 5.12.2016



Video del aterrizaje en el aeropuerto de Santo Domingo, Créditos: Exicks poolx, Youtube 2013. 

lunes, 21 de noviembre de 2016

Inquietudes sobre el Peaje

por: Víctor Hugo Torres Egas

La carretera Aloag-Santo Domingo forma parte de la red vial que debe estar a cargo del Estado central, por lo que desde su inauguración en 1963 hasta  fines de los años 90 estuvo a cargo del MOP. Eran años de vacas flacas por lo que su mantenimiento era precario, al punto que vimos con agrado la decisión del Consejo Provincial de Pichincha de asumir el compromiso de mantenerla operativa e inclusive ampliarla. Su financiamiento se aseguraba con la implementación de sendos peajes; con el paso del tiempo se vio que la medida empezó a dar resultado, ya no había los baches que caracterizaban a esta carretera, apareció señalización y muchas partes fueron ampliadas a cuatro carriles, lo que constituyó un alivio para los miles de usuarios que veían disminuir los riesgos.



Justo cuando ese problema estaba solventado, Santo Domingo obtiene su provincialización. Quizá entonces lo que convenía era pedir adherirse a ese  contrato a fin de dejar constancia que se mantenía la obligación de trabajar en los 98 kilómetros, 28 de los cuales estaban dentro de la naciente provincia, y asunto terminado, pero el GAD Provincial prefirió marcar distancias y muy altivo y soberano pidió que retiren el peaje y solicitó la competencia al Gobierno central.

Esa es una cuestión que debería ser explicada por nuestro Prefecto. Luego de haber contribuido por muchos años para que el contrato se cumpla, hoy se anuncia que empezamos desde cero. Vamos a hacer los estudios y vamos a concesionar esa vía a una empresa constructora que se financiará con un nuevo peaje. Alguien salió ganando con esta jugada, faltando por establecer si es Pichincha o es la empresa contratista; lo único seguro es que salió perdiendo Santo Domingo, porque los costos serán mayores y deberemos esperar las calendas griegas.


Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 21.11.2016

lunes, 24 de octubre de 2016

Hábitat Santo Domingo

por: Víctor Hugo Torres Egas

Quito fue la sede de uno de los eventos más importantes que se pueden dar en términos de reflexión sobre las circunstancias en las que se desenvuelve la humanidad, avocada a vivir en ciudades. Las relaciones que se generan entre los derechos humanos y los de la naturaleza estuvieron en la óptica de miles de personas, ya del sector oficial, ya de las universidades y de gremios afines. Las inquietudes surgidas del evento van a ser el referente durante los próximos veinte años.

A las viejas preocupaciones de cómo enfrentar la dotación de servicios básicos, se añaden nuevos conceptos como el derecho a la ciudad, que encierra aspiraciones que se refieren a la necesidad de hacer más humana la vida en grandes concentraciones, que tiene que ver con conceptos más complejos, como el empleo, la radicalización de la democracia, la movilidad, la resilencia, el relacionamiento con el Estado central y en general, el involucramiento de la sociedad en la toma de decisiones. Para que esto se cumpla, es evidente la necesidad de cambios profundos en la sociedad en general, y en la estructuración de los Gobiernos locales, en particular.

A partir de las conclusiones de Quito, sería interesante que Santo Domingo promueva una jornada de reflexión sobre su futuro inmediato.  Compartimos con Quinindé y El Carmen el hecho histórico que nacimos de la montaña a la vida jurídica justamente un mismo día de hace cincuenta años, medida política que rompió la unidad del territorio que incluye La Concordia, Puerto Quito, Pedro Vicente y Los Bancos.  Subsiste la Región?   Valdría la pena un esfuerzo por pensarnos en conjunto? Parece oportuno reflexionar sobre nuestra problemática, tan distinta a las de las mega ciudades;  tenemos nuestra propia realidad sobre la que hay que proyectar nuestro futuro. Allí hay un reto.

Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 24.10.2016

lunes, 19 de septiembre de 2016

Nuevas necesidades

por: Arq. Víctor Hugo Torres


Al empezar la década de los ochenta, la ciudad tenía noventa mil habitantes ubicados máximo hasta el anillo vial. Los By Pass estaban lejos; la avenida Chone era un camino tortuoso, por el que transitaban muy pocos carros. 

Tener una línea telefónica era casi un privilegio. Como habían tan pocas, había que distribuirlas estratégicamente lo que obligaba a recibir llamadas donde el vecino, quien, según el humor del momento daba paso a la llamada. La energía eléctrica sufría frecuentes cortes lo que motivaba permanentes reclamos contra nuestra Cooperativa de Electrificación.

En los primeros años de los noventa se ubica el punto de partida de cambios acelerados. Entró en servicio el sistema interconectado, y en cuanto a comunicaciones, la ampliación de las redes fue notable, al tiempo que la población crecía a un ritmo acelerado. Ya no era necesario ir a hacer cola en el IETEL para solicitar una llamada, ya había disponibilidad de líneas por lo que se difundió su uso en hogares y oficinas.

La realidad actual es diferente. Con la aparición del celular, los teléfonos convencionales prácticamente pasan desapercibidos. Ahora nos parece que la imagen que traslada su presencia en la ciudad ha cambiado de una cosa importante a una contaminación visual. Muchos claman por la desaparición de los desagradables “tallarines” que cruzan las calles de la ciudad y proponen cables subterráneos. El Puyo es una ciudad que ha creado una empresa pública de ductería, apuntando a que dentro de poco, todos los servicios que requieran cables sean retirados de los postes y se conduzcan por los ductos municipales, a quien deben pagar un arriendo. La reconstrucción de Portoviejo, Manta, Pedernales incluye una política en ese sentido, para lo que se han destinado 200 millones. Es claro que terminó una etapa  y aparecen nuevas necesidades.


Artículo publicado en diario La Hora Ecuador Santo Domingo 19.09.2016